6 de abril 2026

AQUÍ Y AHORA

NOTICIAS

Quienes viven en el Gran Santiago están destinando menos del 10% de sus ingresos a este objetivo, según el último informe elaborado por CORPA a partir de una encuesta realizada durante enero y febrero de 2026. La cifra representa un aumento respecto del 46% registrado en la medición anterior, correspondiente a noviembre-diciembre de 2025.

El estudio también muestra una leve alza en el grupo con mayor capacidad de ahorro: quienes logran destinar más del 50% de su sueldo pasaron de un 9% a un 11%, lo que da cuenta de una creciente polarización en la situación financiera de los hogares.

“Respecto de hace un año, el nivel de ahorro declarado se mantiene muy similar: un 48% de la población prácticamente no logra ahorrar. Por eso, ajustes como el alza en la bencina impactan fuertemente la economía doméstica, ya que los gastos recurrentes con aumentos significativos de precio ponen en jaque a economías personales que ya están al límite”, destaca Pavel Castillo, gerente de Intelligence en CORPA y economista conductual.

Al analizar los resultados por nivel socioeconómico el segmento ABC1 presenta un deterioro relevante en su capacidad de ahorro, con un aumento de personas que no ahorran o destinan menos del 10% de sus ingresos, pasando de un 35% a un 50%. En contraste, el grupo C2 muestra señales de mejora, con una disminución de quienes no pueden ahorrar (de 52% a 45%) y un aumento de quienes logran ahorrar hasta un 25% de sus ingresos. El segmento C3D, en tanto, evidencia un retroceso, con un alza de quienes no logran ahorrar, que pasa de un 45% a un 50%.

“Si bien existen diferencias según nivel socioeconómico, el ahorro como porcentaje del ingreso es relativamente similar. Esto evidencia una baja priorización del ahorro y una tendencia a aumentar el nivel de vida en función del ingreso recurrente. En ese sentido, existe espacio para educar a la población sobre la importancia del ahorro y cómo implementarlo financieramente”, destaca Castillo.

En cuanto a género, el informe confirma que las mujeres enfrentan mayores dificultades para ahorrar. Un 51% no puede ahorrar o destina menos del 10% de sus ingresos, frente a un 44% de los hombres. Además, mientras los hombres muestran una leve mejora en su capacidad de ahorro, las mujeres presentan un retroceso respecto de la medición anterior.

“Al igual que hace un año, las mujeres presentan una menor capacidad de ahorro que los hombres. Esto se explica por brechas estructurales, como una menor participación laboral y una mayor responsabilidad en el cuidado de familiares”, señala el economista de CORPA.

Por edad, el grupo entre 45 y 55 años es el más afectado, con un 60% que no logra ahorrar, lo que representa un aumento significativo frente al 49% anterior. En contraste, las personas entre 18 y 30 años muestran una mejora, disminuyendo de un 45% a un 40% quienes no pueden ahorrar, aunque también crece el grupo que logra ahorrar mayores proporciones de sus ingresos. El segmento de 31 a 44 años, en tanto, presenta un deterioro, con un aumento de quienes no pueden ahorrar, pasando de un 43% a un 49%.

“Las personas entre 45 y 55 años son el segmento más exigido en términos de carga financiera, debido a la etapa de vida en que se encuentran, muchos aún con hijos, por ejemplo. En contraste, los más jóvenes muestran una mayor capacidad de ahorro”, indica Pavel.