24 de febrero 2024

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El nuevo arzobispo de Santiago, Fernando Chomalí, abordó las críticas de Chile Vamos tras su apoyo a los dichos que hizo la directora del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), Consuelo Contreras, sobre invitar a  la Coordinadora Arauco Malleco (CAM) a una mesa de diálogo.

Recordemos que el diputado Andrés Longton (RN) criticó la postura del arzobispo señalando que «más que preocuparse por dialogar con terrorista, debería preocuparse por todas las iglesias quemadas» quien agregó que «eso es lo que se necesita. No más confusiones de las autoridades».

A lo anterior se sumó el diputado Henry Leal (UDI), quien sostuvo que «sus pensamientos y oraciones debieran estar con las víctimas de la violencia rural y no con los victimarios».

Al respecto, Chomalí dijo en entrevista con Cooperativa que «en primer lugar, soy claro, enfático, categórico: la violencia no es un modo de obtener algún objetivo político de ninguna especie, absolutamente. Sin embargo, soy una persona de esperanza y creo que las personas pueden cambiar. Y, si las personas de la CAM y todos los que usan la violencia para lograr su objetivo deponen las armas radicalmente y quieren sentarse a dialogar, me parece que es un acto de magnanimidad que es lo que necesitamos en Chile».

La autoridad de la Iglesia Católica en Chile agregó que considera que «todo delito tiene que ser investigado, juzgado. Las personas tienen que responder frente a ello, y, de hecho, hay muchos que están presos, pero eso no quita esa posibilidad que es justamente, al final, un sentido de esperanza. Si hay personas que no tienen esperanza en el ser humano, que no pueden cambiar, que no podemos cambiar, sencillamente no tenemos nada que hacer y esta escalada va a seguir hasta quién sabe dónde».

Además, señaló que «nosotros también hemos sido víctimas. Nos quemaron una sede universitaria, nos quemaron varias capillas. Evidentemente que eso no nos gusta para nada, pero eso no significa que no podamos abrirnos, así que yo no comparto la idea, la opinión, que tienen ellos».

«Creo que es muy importante distinguir lo que es la justicia, que es un principio básico en una sociedad democrática y del Estado de Derecho, y otro es el anhelo de venganza. A la justicia la voy a buscar siempre, porque es un acto mínimo de la caridad, pero nunca voy a estar con ningún tipo de posibilidad de que me abra a la venganza», concluyó.