La Cámara Chilena de la Construcción (CChC), mediante un comunicado, se refirió a la solicitud de quiebra de la constructora Claro, Vicuña, Valenzuela (CVV), la que despedirá a 2.500 trabajadores y desmovilizará más de 30 obras.
Al respecto, la CChC indicó que «lamentamos profundamente la complicada situación por la que pasa una empresa de larga data en la industria de la construcción. Este escenario es consecuencia del alza de precios de los materiales que han afectado a proyectos sin opción de reajustar los precios, como también a las permanentes dificultades en la relación mandante-contratista especialmente con las empresas del Estado, con dificultades en obtención de recepciones, y en definitiva pagos oportunos por los servicios realizados».
Por último, señalaron que «es urgente trabajar en conjunto para desatar esos nudos arraigados en la burocracia estatal y así evitar que otras empresas puedan enfrentar escenarios tan difíciles como el tener que llegar a la quiebra, desmovilizando proyectos y dejando a personas sin su fuente laboral».





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