16 de junio 2024

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¿Sabía que unos mil 200 millones de pesos al año quedan retenidos producto de la inactividad o no uso de las denominadas Tarjetas Bip?. Ello, porque el Sistema de Transporte Metropolitano ha emitido alrededor de 30.000.000 tarjetas Bip, de las cuáles solo se utilizan alrededor de 5.000.000.

Esto significa que unas 25 millones de tarjetas están inactivas y, por lo tanto, han caducado las cuotas de transporte contenidas en ellas.

Por estas razones, el Senado despachó a ley, la iniciativa que modifica la regulación vigente (Ley N°18290) con el fin de extender la vigencia de las cuotas de transporte contenidas en los medios de acceso a los sistemas de transporte público remunerado de pasajeros.

El proyecto forma parte del proceso de modernización del sistema de transporte público en la Región Metropolitana, en el cual se eliminó, hace ya un tiempo, el pago de pasajes con efectivo, implementándose un sistema electrónico a través de una tarjeta de prepago.

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Esta tarjeta se estructura sobre la base de las denominadas “cuotas de transporte”, que constituyen unidades contables en las que se registra el valor contenido en cada tarjeta de prepago o Bip.

Este saldo sólo puede ser utilizado para el pago de las tarifas del Transantiago y se almacenan en el dispositivo. Pese a que la tarjeta tiene una vigencia indefinida, las cuotas de transporte asociadas a ellas no, pues están sometidas a reglas de pérdida de vigencia, como consecuencia de la suspensión o la caducidad de las tarjetas Bip, debido a la inactividad o falta de uso de estas. Es decir, lo que caduca no son las tarjetas sino el saldo contenido en ellas.

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Es en este escenario, el proyecto plantea la necesidad de revisar la regulación vigente, con el objeto de poner fin a la caducidad de las cuotas de transporte y reconocer que los fondos consignados para el uso de dichos servicios, pertenecen a los usuarios, resultando impropio que estos puedan ser apropiados por los proveedores de los servicios.