21 de febrero 2024

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Un violento robo que afectó a un convento en el centro de Santiago fue expuesto en una carta denuncia enviada a la prensa en donde se detalla que dos monjas fueron «tomadas como rehenes».

Fue una exalumna del Colegio María Luisa Villalón quien envió una carta a El Mercurio en donde se refiere a la situación vivida este fin de semana en la Casa Central de las Hijas de San José Protectoras de la Infancia que se emplaza contiguo al establecimiento educacional en calle Agustinas, entre Esperanza y Libertad, en el Barrio Yungay de Santiago.

La autora de la misiva, Eva Lehto, señaló que «dos sujetos extranjeros saltaron la parte más alta del convento, caminaron por los techos y metieron el suficiente ruido para que dos de las religiosas se levantaran a revisar cámaras, situación que no pudieron realizar, pues los delincuentes cortaron la luz del recinto».

«Pasaron pocos minutos para que la madre Rosa Elena Bahamondes y la madre Cecilia Muñoz se toparan con los antisociales con los cuchillos más filosos que las mismas religiosas tenían; muy exaltados, con una violencia de proporciones y con el arma en sus costillas comenzaron a amenazarlas de violación y a pedirles dinero. Lo más triste es que las amarraron de pies, cuerpo y boca para luego revisar la congregación» agregó.

Afortunadamente, dijo que «no se toparon con las demás religiosas, quienes tienen avanzada edad, algunas con alzheimer y que ya no cuentan con autonomía para desplazarse. Las hermanas que vivieron la situación se llevaron la peor parte y, por supuesto, que están muy afectadas, pues vivieron la mañana más trágica de sus vidas».

De acuerdo a unas de las afectadas, la hermana Rosa, dijo a Radio Biobío que negociaron con los delincuentes para que no se llevaran los computadores del colegio.

Asimismo, señaló que «tenemos al presidente de vecino, vive aquí mismo, y los demás sufrimos. Y él tiene guardias afuera. Debiera ser un barrio seguro y yo siento que es un barrio más inseguro».