21 de mayo 2024

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El diputado Tomás Lagomarsino (Partido Radical) denunció que el informe de las auditorías y sumarios realizados tras el caso de Mía Olivares, la lactante que murió esperando ser trasladada a una cama crítica desde el Hospital Claudio Vicuña de San Antonio, fue recibido formalmente en agosto por el Servicio de Salud sin que éste publicara los resultados. La situación se vuelve más grave debido a que el informe final señalaría que sí existió una cama disponible más cercana que la de Arica y que no se gestionó ya que el funcionario encargado de esta labor se habría quedado dormido.

“He tomado conocimiento extraoficial de que las auditorìas y el sumario por el lamentable fallecimiento de la lactante Mía en el hospital Claudio Vicuña de San Antonio habría sido entregado formalmente al Servicio de Salud Valparaíso-San Antonio el día 16 de agosto de este año 2023. Y desde entonces, está descansando y durmiendo en el escritorio del director de dicho Servicio de Salud”, declaró el parlamentario integrante de la Comisión de Salud de la Cámara.

Y agregó que “esto estaría en conocimiento tanto de la ministra de Salud como del subsecretario de Redes Asistenciales que no han movido ni un dedo para que se conozca los resultados de dichas auditorías y del sumario respectivo”.

De acuerdo al diputado, “esto es muy grave porque el día de hoy un medio consultó al Servicio de Salud las razones por las cuales todavía no ha sido publicado, y el Servicio de Salud en vez de hacerse responsable ellos mismos, más bien, dicen que es es responsabilidad de los padres que habrían pedido antecedentes adicionales. Lo cual, claramente, escapa a toda veracidad”.

En detalle, dijo “el resultado de la auditoría y el sumario establecería que sí hubo disponible una cama más cerca de la que se informó públicamente que era la que estaba en Arica, y que dicha cama estaba en el Hospital La Florida. Dicho hospital informó a la Unidad de Gestión Centralizada de Camas (UGCC) y un funcionario de esta unidad se quedó, según se me ha informado, dormido. Y ello habría impedido que hiciera el vínculo entre el Hospital La Florida y el Hospital Claudio Vicuña para hacer un traslado adecuado, a tiempo, y no cómo se estaba gestionando en ese momento a la Región de Arica”.

Consultado sobre la forma en que opera la UGCC, el legislador respondió que “es imposible que cada hospital y clínica del país esté llamando a todo el resto de los hospitales y clínicas para consultar si tienen disponibilidad de una cama crítica. Por eso existe una Unidad de Gestión Centralizada de Camas que va a consultando momento a momento a todos los hospitales de la red nacional y clínicas si es que tienen disponibilidad de camas críticas. Y eso permite hacer el vínculo entre el hospital que requiere para un paciente la cama crítica y aquel que tiene la disponibilidad”.

“Esta Unidad de Gestión Centralizada de Camas, dependiente de la Subsecretaría de Redes Asistenciales y por tanto también del Ministerio de Salud, es la que no hizo la conexión para que Mía fuera trasladada a tiempo a la cama crítica que sí estaba disponible”, explicó el parlamentario.

En ese sentido, recalcó que “esto es grave” ya que, según expuso, “primero que todo, porque se dijo en su momento que no hubo otra cama sino que la que estaba disponible en Arica, que llevaba cerca de 36 a 48 horas gestionándose. Sino que, alguna hora antes, cerca de 12 a 24 horas antes, sí hubo disponible una cama crítica en la Región Metropolitana, particularmente en el Hospital La Florida”.

“Aquí ya pagó el costo político el ex subsecretario de Redes Asistenciales, el Dr. Araos, y claramente habría que preguntarle a quien fuera la máxima autoridad ministerial de aquel entonces, que era la ministra de Salud, la Dra. Ximena Aguilera”, concluyó.