18 de julio 2024

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El jefe del Departamento de Extranjería, Álvaro Bellolio, rechazó las críticas a la nueva norma de migraciones que modifica la ley creada en 1975 y defendió los cambios realizados por el Ejecutivo.

Esto, luego que la nueva directora nacional del Servicio Jesuita a Migrantes (SJM), Waleska Ureta, cuestionara que no contribuye a solucionar la falta de regularización de extranjeros en Chile, considerando queno podrán hacerlo quienes entraron después 18 de marzo por pasos no habilitados y que no tengan antecedentes penales”, consignó La Tercera.

Bellolio destacó “la creación del Servicio Nacional de Migraciones y sus direcciones regionales” y que con las modificaciones se «sinceran» las razones por las que se viene al país, «de manera que quienes ingresen con intenciones de vivir en Chile, pidan visa en los consulados y tengan cédula de identidad desde el primer día”. Asimismo, destacó “la no criminalización del ingreso clandestino, facilitando la expulsión administrativa para desincentivar el uso de pasos no habilitados”.

En esa línea, agregó que “el materializar la expulsión de extranjeros que cometieron delitos, ya sean ingresos clandestinos como robo con violencia, trafico de drogas u otros, es fundamental para mejorar la cohesión entre nacionales y extranjeros».

«Visibilizar su expulsión ayuda a generar confianzas en que el extranjero que está en Chile, no tiene antecedentes, y si llega a cometer delitos, va a ser expulsado», opinó.

Lo expuesto por Bellolio se condice con lo mostrado por el Gobierno y la policía, difundiendo la expulsión de extranjeros por redes sociales, como el pasado 4 de diciembre.

Según el jefe de extranjería, «poco ayuda la visión buenista de que nuestro país sea el centro de la rehabilitación de migrantes delincuentes, porque genera tensión entre nacionales y extranjeros debido a la impunidad de que cometer delitos, si eres extranjero, no tiene consecuencias”.