Agencia Uno
El Presidente Gabriel Boric reconoció este jueves que existe una demora en la habilitación de viviendas de emergencia destinadas a las familias afectadas por los incendios en la Región del Biobío, admitiendo que “hay un cuello de botella en la instalación de viviendas de emergencia” que ha dificultado una respuesta más rápida.
Desde la Región de Aysén, donde participó en actividades oficiales, el mandatario aseguró estar en contacto permanente con autoridades locales y con el gobernador de Biobío para coordinar las ayudas y acelerar la entrega de soluciones habitacionales transitorias a quienes las necesitan.
“No voy a entrar a pelear con alcaldes ni con el gobernador… tenemos que trabajar juntos para sacar esto adelante”, declaró el Presidente, en alusión a las críticas de autoridades locales sobre la lentitud en la instalación de estas viviendas.
El jefe de Estado explicó que el retraso se debe a múltiples factores, incluidos aspectos técnicos como la calidad del terreno y la disponibilidad de proveedores para la construcción de estas estructuras, lo que ha generado “cuellos de botella” en la ejecución. Para enfrentar esa situación, indicó que ha exigido al Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) la incorporación de nuevos proveedores y “apurar el tranco” del trabajo.
La declaración presidencial se produce en medio de crecientes demandas de autoridades regionales y comunales, como los alcaldes de Penco y Tomé, quienes han enfatizado la necesidad de acelerar la entrega de viviendas de emergencia ante las lluvias y la difícil situación de las familias que aún viven en carpas tras perder sus hogares en los incendios.





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