21 de mayo 2024

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Una grave situación que afecta a menores del Servicio Mejor Niñez quedó al descubierto luego que un reportaje revelara que tras un clínica psiquiátrica en Curacaví se esconde otra clínica clandestina donde quienes deben ser atendidos y protegidos estarían expuestos a agresiones, abusos, deplorables condiciones sanitarias y de infraestructura.

Las dependencia pertenecen al ex alcalde de Ñuñoa, Pedro Sabat (RN), quien esta semana fue sentenciado culpable por delitos de negociación incompatible. El recinto se presenta como Clínica Psiquiátrica Erikson, sin embargo, ex funcionarios del lugar confirmaron en un reportaje de Meganoticias que tras la fachada existe una casona en el patio trasero donde ocurrían graves situaciones.

Un ex técnico en enfermería que trabajo allí, Luis Contreras dijo que en dicha casona «las piezas no tenían las condiciones necesarias para sus tratamientos. Y uno mencionaba el tema y los dejaban así como si nada. ¿Cómo le llamaban a esa casa? Le decían la residencia o muchos le decían ‘la casa del terror'».

El ex funcionario señaló que además de los problemas de infraestructura, no existían las condiciones ni la supervisión en momento que los menores se enfrascaban en peleas o sufrían descompensaciones. En ese sentido, recordó el caso de un adolescente con TEA víctima de una agresión: «La verdad me marcó porque él era muy agredido. Le pegaban patadas en los testículos, lo agarraban a palos y todo eso lo ocultaban».

El mismo funcionarios además afirmó ser testigo de fiestas donde «dormían hombres y mujeres juntos, me tocó ver relaciones sexuales entre los chicos. Y uno mencionaba el tema y los dejaban así como si nada».

Otra funcionaria, que quiso mantener resguarda su identidad, recordó otro caso donde siete menores internados en el lugar golpearon a una niña: «no eran demasiadas personas para poder cuidarla. Era una batalla campal».

El ex alcalde de Ñuñoa, Pedro Sabat, consultado por Meganoticias respecto a esta situación, respondió vía Whastapp que desde hace un mes no visita el lugar y señala que el Estado se encuentra moroso con ellos hace un año. Asimismo consultaron a dos de los hijos del ex jefe comunal que administran el lugar junto a María Francisca Acevedo, quien afirmó que se hizo una gran inversión para recibir a los menores. Tras ver uno de los registros de las habituales situaciones que ocurren allí, dijo «tenemos que ser sinceros, acá ningún niño debiera quedarse solo, hay que ver qué está pasando con las cuidadoras».