13 de agosto 2022

Veritas Capitur

La Verdad se Conquista

A propósito de las diversas polémicas en las que se ha visto envuelta la senadora de la Democracia Cristiana (DC), Ximena Rincón, por su postura en favor del Rechazo de cara al plebiscito de Salida, y los distintos proyectos que impulsa en materia legislativa en caso de ganar dicha opción el próximo 4 de septiembre, en Veritas Capitur conversamos con la legisladora, quien este martes (2) presentará en el Congreso un proyecto de reforma constitucional que llama a plebiscito y crea nuevos mecanismos para elaborar una nueva propuesta constitucional en caso de perder el Apruebo.

Ante esto último, Ximena Rincón señaló que «mañana vamos a ingresar esta reforma que lo busca es establecer el mecanismo por el medio del cual el presidente de la República va a tener que preguntarle al país cuál es el camino que se sigue. La base de todo esto es que las personas ya eligieron por una nueva Constitución, lo dijeron clara y categóricamente en octubre de de 2021 y ahora, frente a este texto que nos divide, y que de acuerdo a todas las encuestas, sin excepción, está imponiéndose la opción Rechazo a un mal texto, necesitamos poder dar certeza de que vamos a continuar con este proceso que nos va a permitir escribir esa nueva y buena Constitución».

Cabe recordar que durante el recién pasado fin de semana, Ximena Rincón participó del lanzamiento de la plataforma «Centroizquierda por el Rechazo», conformado tanto por ella, como por su par, el senador Matías Walker (DC) y el ex convencional Fuad Chahin, además de diversas agrupaciones como «Amarillos x Chile», entre otros.

Ante esto, se le consultó a la ex presidenta del Senado acerca de cuáles son los objetivos que pretenden alcanzar con esta iniciativa, pese a los distintos cuestionamientos por parte de representantes de la centroizquierda política.

«Siempre, obviamente, en una campaña el objetivo final es que la opción que uno toma sea la opción ganadora, pero más allá de eso, el objetivo del lanzamiento de la «Centroizquierda por el Rechazo» es mostrarle al país que el Rechazo no tiene color político, es transversal; reúne a hombres y mujeres que estamos por sacar adelante un país en donde todas y todos nos reunamos. Nuestro rechazo es a la división, es a este país dividido en la plurinacionalidad, es a la discriminación, a terminar con la autonomía y la independencia de los poderes del Estado; nuestro rechazo es a las cosas mal hechas, a la división. Y eso es lo que queremos instalar y conversar a lo largo y ancho del país en cada uno de los espacios a los que nos inviten para saber por qué estamos en esta opción, sin perjuicio de que todas y todos quienes estamos reunidos ahí, queremos una buena y nueva Constitución; no creemos que esta que nos plantea la Convención Constituyente sea la que lo logra. De hecho, tiene al país enfrentado y dividido y ese es el mejor ejemplo de que las cosas no se hicieron bien, se hicieron desde una trinchera imponiéndosela al resto», señaló Rincón.

-En el hipotético caso de que gane el Rechazo, ¿Qué aspectos considera usted que de la propuesta actual deben ser considerados y cuáles por ningún motivo pueden seguir adelante?

«Vamos a partir por las cosas buenas, yo creo que este texto avanza en paridad, creo que eso es muy muy importante para mí que no solo me tocó negociar y sacar adelante el fin al sistema binominal en nuestro país, que se había peleado durante tanto tiempo, y como ministra de la presidenta (Michelle) Bachelet logramos reformarlo… Creo que eso obviamente es algo que tenemos que instalar», comenzó la legisladora.

«Como no todo es malo, al igual que la Constitución o el texto que propuso la presidenta Bachelet en que no todo era malo, a pesar de ahora tiene otros sueños, creo que tenemos que tener una base de diagnóstico compartida. Y en ese sentido, la paridad es una de ellas; la representación es otra; el entender que es importante tener un estado social y democrático de derechos con derechos sociales que estén claramente establecidos, pero que sean efectivamente garantizados, y ahí viene la parte mala del texto, porque por un lado establece más de 100 derechos sociales garantizados en el texto, en el papel, pero no tienen financiamiento ni tampoco tienen recursos de protección para poder demandárselo al Estado», continuó Rincón.

«Y si nos vamos a las cosas malas, sin lugar a dudas: la plurinacionalidad, el que se termina con la independencia de los poderes del Estado -ahí el tema de tener sistemas de Justicia y no un poder Judicial autónomo, independiente, que dé certezas a la ciudadanía de trato igualitario, sino que se politiza y cae en manos de el poder Político-, el que tenemos un Congreso de Diputadas y Diputados súperpoderoso que incluso va a poder definir el gasto de la nación porque pese a que te digan que va a tener que concurrir el presidente de la República con su firma, la verdad es que lo que va a ocurrir es que un presidente de la República que va a la reelección va a tener que probablemente decir que sí a cada una de las instancias de gasto que le representen esos parlamentarios», señaló.

«Un país que está dividido con autonomías regionales, autonomías comunales, autonomías de los pueblos originarios, sin que exista ninguna norma en el texto que diga cómo se resuelven los conflictos de competencia en esos territorios es un texto que presenta mucha incerteza, y eso obviamente es parte de los problemas que tiene esta propuesta constitucional», concluyó.