3 de febrero 2026

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La capacidad de ahorro de las personas en el Gran Santiago se mantiene relativamente estable hacia fines de 2025, aunque persisten brechas relevantes según edad, género y grupo socioeconómico. Así lo revela una nueva encuesta de CORPA Estudios de Mercado, la que muestra movimientos principalmente entre quienes ahorran menos del 25% de sus ingresos y aquellos que logran destinar menos del 50% a este objetivo.

De acuerdo con los resultados generales, un 46% de las personas declara no tener capacidad de ahorro o ahorrar menos del 10% de su salario, cifra que se mantiene sin variaciones respecto de la medición anterior (septiembre–octubre 2025). En tanto, quienes ahorran menos del 25% de sus ingresos disminuyen levemente, pasando de un 32% a un 29%, mientras que el grupo que puede ahorrar menos del 50% aumenta de un 13% a un 16%. Por su parte, quienes logran destinar más del 50% de sus ingresos al ahorro se mantienen en un 9%.

Pavel Castillo, economista y Gerente de Intelligence en CORPA Estudios de Mercado, indica que “la estabilidad en la capacidad de ahorro refleja un escenario donde los ingresos siguen siendo acotados y el mercado laboral no muestra grandes cambios. Las diferencias por edad responden principalmente al momento del ciclo de vida: los jóvenes enfrentan mayores dificultades para ahorrar por menores salarios, mientras que los grupos de mayor edad cuentan con ingresos más estables que les permiten sostener o mejorar su ahorro”.

Diferencias por nivel socioeconómico
El análisis por grupo socioeconómico muestra comportamientos disímiles. En el segmento ABC1, disminuye significativamente la proporción de personas que no ahorran, bajando de un 49% a un 35%, cambio que se explica por un fuerte aumento de quienes destinan menos del 25% de su sueldo al ahorro, que pasan de un 29% a un 46%.

En el grupo C2, en tanto, se observa el mayor nivel de variación. Aumenta la proporción de personas que no logran ahorrar, de un 49% a un 52%, mientras que disminuyen quienes ahorran menos del 25%. Al mismo tiempo, crece el grupo que ahorra menos del 50% de sus ingresos, pasando de un 11% a un 18%.

En tanto, el segmento C3D no presenta cambios relevantes respecto de la medición anterior.

Ahora, al observar los resultados por género, los hombres muestran un aumento en la proporción de quienes no pueden ahorrar o lo hacen en menos de un 10%, subiendo de un 41% a un 46%. Sin embargo, destaca el incremento de quienes logran ahorrar más del 50% de su salario, que pasan de un 12% a un 17%.

En el caso de las mujeres, se registra una leve mejora en la capacidad de ahorro. Quienes no pueden ahorrar o destinan menos del 10% de sus ingresos disminuyen de un 51% a un 47%, mientras que aumenta levemente la proporción de quienes ahorran menos del 25% y menos del 50% de su salario.

La edad como factor clave
La edad aparece como uno de los factores más determinantes. El grupo de 18 a 30 años muestra un deterioro en su capacidad de ahorro: quienes no pueden ahorrar o ahorran menos del 10% aumentan de un 35% a un 45%, y quienes ahorran más del 50% de sus ingresos se reducen a la mitad.

En contraste, las personas de 31 a 44 años presentan una mejora general en su capacidad de ahorro, con un aumento tanto en quienes ahorran menos del 50% como en quienes superan ese umbral.

El grupo de 45 a 55 años es el que registra el avance más significativo. La proporción de personas que no ahorra disminuye en 14 puntos porcentuales, mientras que quienes logran destinar hasta el 50% de su salario al ahorro aumentan de manera importante.

Castillo añade que, “el aumento de los jóvenes que no logran ahorrar llama la atención, puede ser por bajas ofertas laborales o desempleo para este segmento, es importante monitorear este grupo para determinar si es una tendencia o fue un comportamiento más estacional”.