21 de agosto 2026

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El expresidente Gabriel Boric rechazó que la izquierda deba moderar sus posiciones para recuperar apoyo electoral o disputar el centro político, y llamó al sector a mantener sus convicciones, realizar autocrítica y reconstruir una propuesta capaz de conectar con las preocupaciones de la ciudadanía.

Las declaraciones fueron realizadas durante una actividad organizada por la revista Nueva Sociedad en Montevideo, Uruguay, donde Boric participó junto al jefe de redacción de la publicación, Pablo Stefanoni, y la senadora uruguaya del Frente Amplio Constanza Moreira.

“En Chile pasa mucho una suerte de discusión permanente de la aritmética de la política. ‘Como crece la derecha, lo que debiéramos hacer es moderarnos para ganar el centro’. Esa idea del fanatismo por la moderación no lleva a ninguna parte”, sostuvo el exmandatario.

Asimismo, afirmó que “no porque hayamos perdido una elección vamos a cambiar de principios para poder seguir la ola”, aunque reconoció la necesidad de revisar errores y recuperar la conexión con sectores de la ciudadanía.

En ese sentido, sostuvo que la izquierda debe ser capaz de entregar respuestas concretas frente a problemas como la inseguridad, la pobreza y el acceso a la vivienda, advirtiendo que parte del avance electoral de la derecha se explica por su capacidad para conectar con temores que efectivamente existen entre las personas.

“La derecha, es cierto, ha ganado en muchas partes terreno a partir del miedo, pero ese miedo que ellos explotan es un miedo que en la gente común y corriente muchas veces es real”, señaló.

El exjefe de Estado también llamó a su sector a no caer en la desmoralización tras sus recientes derrotas electorales y sostuvo que todavía existen ideas que “vale la pena defender”, mencionando entre ellas los derechos sociales, los derechos humanos y una distribución más justa de la riqueza.

Como ejemplo de los errores que, a su juicio, debe revisar la izquierda, Boric mencionó el primer proceso constitucional y sostuvo que la mayoría que controló la Convención terminó perdiendo conexión con buena parte de la ciudadanía.