29 de enero 2023

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Agencia EFE.- El dirigente republicano Kevin McCarthy volvió a quedarse corto en la decimoprimera votación para elegir al nuevo presidente de la Cámara Baja de Estados Unidos, al no lograr los apoyos necesarios en su propio partido, que ostenta la mayoría.

Un grupo de congresistas republicanos díscolos llevan desde el martes impidiendo al aspirante hacerse con el cargo, dando su apoyo a candidatos conservadores alternativos votación tras votación.

Los ultraconservadores, agrupados en el Freedom Caucus, han bloqueado desde el martes la puesta en marcha de la 118 legislatura porque exigen a McCarthy facilitar las mociones de censura contra el presidente de la cámara y varias sillas en comités.

La nueva legislatura en la Cámara Baja no puede echar andar hasta que haya sido elegido su presidente y el reglamento solo contempla que se sucedan votaciones hasta que alguien sea elegido.

Durante las votaciones y en los recesos, muchos congresistas forman grupos, con caras largas y de cansancio, comentando la situación, que sigue inmóvil por tercer día consecutivo.

La última vez que se necesitó más de una votación para elegir al «speaker» fue hace exactamente un siglo.

En 1923, el presidente de la Cámara fue elegido en una novena votación, mientras que en 1869 se logró tras 60 votaciones, un proceso que se alargó durante dos meses.

El fracaso de McCarthy

Hasta el martes, McCarthy estaba llamado a convertirse en el próximo presidente de la cámara en sustitución de la demócrata Nancy Pelosi, después de que los conservadores recuperaran el control de este hemiciclo en los comicios de medio mandato de noviembre pasado.

Sin embargo, un grupo de veinte legisladores republicanos ultras le están aguando la fiesta al congresista por California.
El grupo de díscolos le acusa de no negociar con ellos los nombres para liderar los nuevos comités de la cámara ni de pactar nuevas reglas sobre el funcionamiento del órgano.

Hasta que no se elija un presidente de la cámara, la actividad legislativa del país permanecerá en pausa y los nuevos miembros no podrán jurar su cargo.