14 de abril 2024

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  • El equipo de Ariel Holan sumó su cuarta igualdad consecutiva, luego del 1-1 ante Wanderers en condición de local, en el último partido del fútbol profesional chileno de 2020. Pese a la evidente baja futbolística y de rendimiento, la UC continúa en lo más alto de la tabla.

Por MATÍAS ALCÁNTARA


A estas alturas la UC parece un equipo conducido por el piloto automático, con poca bencina y que además va quemando aceite. Ofrece escazas sorpresas y las sociedades que había logrado construir ya no existen. Aún así, el cuadro precordillerano sigue en soledad en la cima de la tabla, y todo parece indicar que el panorama no variará en lo que resta del torneo.

Es que de los últimos doce puntos en disputa la Católica se quedó con apenas cuatro, gracias al igual número de igualdades que sumó tras la eliminación de la Copa Sudamericana, un golpe que pegó fuerte en San Carlos de Apoquindo.

¿Entonces por qué la UC sigue siendo el gran favorito para levantar el trofeo? Porque el bajón futbolístico en algún instante tendrá que terminar pero fundamentalmente porque los escoltas no están haciendo ningún esfuerzo por ponerle presión. Tanto la Unión Española como La Calera han dejado pasar más de una oportunidad para alcanzar la punta del torneo, pero han sido incapaces de hacerlo, a pesar de los ocho puntos que Católica dejó escapar con los cuatro empates en cuestión.

Superada en buena parte del primer tiempo ante Wanderers, fue la UC la que se puso tempranamente en ventaja en una conquista validada por el VAR luego de que el juez de línea cobrara posición de adelanto. Zampedri (12`), como ocurre cada vez que juega Católica, envío el balón a la red después de una generosa asistencia de Fuenzalida, quien a su vez había quedado solo ante Viana luego de un preciso pase de Dituro.

La UC no había hecho méritos para conseguir la ventaja, pero sí Wanderers para llegar al empate, porque antes de lograrlo con un cabezazo de Ubilla (38`), el equipo que representa a Valparaíso había tenido dos oportunidades estrelladas en los palos.

Wanderers, al menos en el primer tiempo, intentó complicar con una presión alta. Y cuando esperaba en su terreno intentó hacer dañó con pelotazos a Rotondi (jugador que seguramente pronto veremos en un equipo grande) y Ubilla, que complicaron con su velocidad.

La UC intentaba generar a partir del dominio del balón, pero sus jugadores más desequilibrantes hace rato que están con pocas ideas y escaza chispa. Puch, por ejemplo, está lejos de ser el jugador que encara y quiebra defensas. Más bien, al menos en los últimos partidos, se ha quedado estacionado por la izquierda para buscar con un pase una mejor alternativa, cuando la responsabilidad de romper líneas precisamente recae en él.

Y al parecer el diagnóstico del bajón general lo comparte Holan, porque comenzó a buscar soluciones en los juveniles. Gonzalo Tapia jugó su primer partido como titular y respondió: se mostró siempre, encaró con valentía, participó y colaboró en el quite. Aunque su aporte no fue el mismo en el complemento, etapa en la que Wanderers lentamente comenzó a conformarse con el empate, especialmente después de la expulsión de Ronnie Fernández, cuando recién se cumplía el minuto 56.

El delantero le dio un golpe con su brazo a Valver Huerta, defensor que sufrió un corte en la ceja. En ese momento Miguel Ramírez con seguridad firmaba el empate, pero sin renunciar a la posibilidad del triunfo: Ubilla y Rotondi intentaron hacer daño, pero quedaron sin compañía porque el equipo se retrasó.

Católica, en consecuencia, tuvo el dominio territorial, pero pocas ideas y menos aún puntería, porque contó con ocasiones. Las llegadas vinieron siempre desde los costados, a través de centros que generalmente encontraron a los defensores. Viana fue importante para mantener el cero, porque más de algún remate iba con destino de red de no mediar las intervenciones del arquero que jugó en Alianza de Lima.

En los últimos minutos la cantera de la UC ofreció otra buena noticia: el estreno de Clemente Montes. El polifuncional futbolista reemplazó a Fuenzalida, que abandonó la cancha con un esguince de tobillo. El debutante mostró personalidad suficiente como para que Holan lo considere una opción.

Un empate que dejó conforme a Wanderers, por la ventaja numérica que ofrecía, y con muchas dudas a la UC, que sigue sin recuperar la memoria, aunque en lo más alto.

PORMENORES

Estadio San Carlos de Apoquindo
Árbitro: Francisco Gilabert

U. Católica (1): Dituro; Rebolledo, Fuentes, Huerta, Parot; Fuenzalida (79′, Montes), Saavedra, Aued; Tapia, Zampedri y Puch (70′, Valencia).
DT: Ariel Holan.

Wanderers 1: Viana; M. Fernández, González, Alarcón, Rojas (85′, Gama); Retamal, Miño; Ubilla, Medel (66′, Gutiérrez), Rotondi; y R. Fernández.
DT: Miguel Ramírez.

Goles: 1-0: 12′, Zampedri (UC); 1-1: 38′, Ubilla (SW).

Tarjetas amarillas: Miño, Alarcón y Rotondi (SW).

Tarjeta roja: 56′, Ronnie Fernández (SW), por codazo a Huerta.