30 de enero 2026

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Agencia Uno


En medio de carpas y cubriendo con nylon las viviendas en construcción es cómo enfrentaron las lluvias y la tormenta eléctrica este viernes las familias damnificadas por los incendios forestales en Lirquén, Región del Biobío. El sistema frontal además dejó granizos, lo que complicó aún más las condiciones de tras la emergencia en la zona centro sur del país.

Varios de los damnificados optaron por quedarse en sus terrenos y refugiarse de forma improvisada, con el fin de proteger pertenencias y animales. Esto, pese a que existen albergues habilitados en la misma localidad y en Penco.

La presencia de lluvias y tormentas eléctricas llevó al Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) a emitir una alerta SAE preventiva para la Región del Biobío, recomendando a las personas afectadas buscar resguardo en lugares seguros y trasladarse a albergues habilitados, medida que también incluyó la disposición de buses para facilitar ese traslado.

Autoridades y organizaciones han reiterado el llamado a la población para no permanecer a la intemperie, dado que las carpas y refugios improvisados ofrecen poca protección frente a descargas eléctricas, vientos y granizo, y también existe el riesgo de remociones de tierra o deslizamientos en áreas con suelo erosionado por el fuego.