13 de agosto 2022

Veritas Capitur

La Verdad se Conquista

  • La Segunda Sala del tribunal de la ANFP desechó la expulsión del club de “Los Potros” del organismo, pero le restó seis puntos. Con ello, el equipo del presidente Pablo Milad, Deportes Curicó, elude el partido de la denominada “promoción”, que deberán jugar ahora Huachipato y Deportes Copiapó. ¿Acudirá al TAS el club afectado?

Por Eduardo Bruna


Tal como se esperaba, Deportes Melipilla fue igualmente condenado al descenso. La Segunda Sala del Tribunal de Penalidades de la ANFP determinó desechar la expulsión del club de “Los Potros” del organismo, pero le restó seis puntos por supuestas irregularidades, con lo cual de todas formas pierde la categoría y debiera militar durante este año en la Primera B.

La medida, además, implica que el encuentro por la denominada “promoción” deberán jugarlo Huachipato y Deportes Copiapó, al paso que Deportes Curicó se salva de disputar ese encuentro ante el cuadro atacameño.

La decisión es, sin duda, un balde de agua fría para el cuadro metropolitano, que confiaba en que la Segunda Sala revertiría la decisión. Al no ocurrir ello, resta por saber si, tal como lo había anunciado en caso de tener un fallo desfavorable, Deportes Melipilla recurrirá al TAS, organismo internacional son sede en Lausana, Suiza, y encargado de dirimir disputas que se producen en los organismos del deporte mundial.

La resta de puntos a Deportes Melipilla se suma a una serie de anomalías producidas en los últimos tiempos en el fútbol chileno, y que comenzaron con la expulsión de Deportes Concepción, por “insolvente”, durante la presidencia de Arturo Salah en la ANFP.

Fue, a todas luces, una decisión tan injusta como abusiva, dado que ni los jugadores, administrativos e hinchas “lilas”, tenían la más mínima responsabilidad en la debacle económica a la que llevaron al club penquista los dueños del club a través de la Sociedad Anónima Deportiva “Fuerza, garra y corazón”.

Sin embargo, las dudosas decisiones administrativas no quedaron allí. Lautaro de Buin, campeón de la Segunda División y, por lo tanto, futuro integrante de la Primera B, fue impedido de ascender, apelándose también a irregularidades cometidas. Su lugar fue ocupado por Fernández Vial, que también exhibía contratos dudosos, entre ellos el de Arturo Sanhueza, que recibía emolumentos del club y, por otra parte, de una municipalidad.

San Marcos de Arica fue otro caso. Fue acusado de haber jugado gran parte del torneo de Primera B con un jugador mal inscrito. Se trataba de Zederick Vega, proveniente de Ñublense, y que vio acción en el torneo frente a Cobreloa, Barnechea, Copiapó, Iquique, Puerto Montt, Rangers, Santiago Morning, San Luis y San Felipe. A pesar de que la institución ariqueña terminó en el octavo lugar de la tabla de posiciones, la resta de puntos lo condenó a la Segunda División, salvándose de esa forma de descender Barnechea, que había ocupado el último lugar.

Lo grave de este caso es que es precisamente la ANFP quien debe verificar que cada jugador inscrito por un determinado club esté correctamente habilitado para jugar. En otras palabras, en el caso de San Marcos el máximo organismo del fútbol profesional chileno se lavó escandalosamente las manos.

Todo está oliendo muy mal al interior del fútbol nacional. Y desde hace tiempo. Más precisamente desde que se implantó, acudiéndose a todo tipo de triquiñuelas y abusos, el corrupto y nefasto sistema de Sociedades Anónimas Deportivas, siendo Ricardo Lagos Presidente de la República y Sebastián Piñera el principal impulsor y redactor del cuerpo legal que dejó atrás el sistema de Corporaciones de Derecho Privado, sin fines de lucro, que hasta allí había existido.

Entre las decisiones más escandalosas que se tomaron para imponer el nuevo sistema, está la fraudulenta y artificial quiebra que se les decretó a Colo Colo y Universidad de Chile, que se oponían a transformarse en Sociedades Anónimas, posición planteada una y otra vez por sus respectivos presidentes, Peter Dragicevic y René Orozco.

Es más que factible que, efectivamente, las acusaciones en contra de Melipilla tenían mucho asidero. Que, efectivamente, el club de “Los Potros” cometió todo tipo de irregularidades. La pregunta es: con la absoluta opacidad que permea a todo el fútbol nacional en este momento, ¿es Deportes Melipilla el único que las ha cometido?

Lo concreto es que, una vez más, en el fútbol chileno fueron más importantes las decisiones tomadas en los pasillos que lo que determinaron los torneos. Es decir, de aquí en más los clubes tendrán que decidir si contratan buenos jugadores o, por el contrario, abogados tan buenos como macucos y cazurros.