29 de noviembre 2021

Veritas Capitur

La Verdad se Conquista

La Fiscalía Nacional Económica (FNE) anunció hoy el inicio de su sexto Estudio de Mercado, que analizará integralmente la industria del gas en Chile.

Actualmente, el gas representa 15% del consumo energético nacional y hasta 19% del presupuesto que los hogares destinan a servicios básicos. Además, es un insumo clave considerando la tendencia actual de descarbonización del sector eléctrico y que su infraestructura de transporte y distribución podría ser utilizada, a futuro, para trasladar hidrógeno verde.

La investigación, que contará con la asesoría de los economistas Juan-Pablo Montero, profesor de la Pontificia Universidad Católica, y Eduardo Saavedra, profesor de la Universidad Alberto Hurtado, se enfocará tanto en el análisis del mercado de gas natural (GN) como del mercado de gas licuado de petróleo (GLP) e incluirá todas las etapas de la cadena de suministro.

“El mercado del gas es clave para la economía nacional, para los bolsillos de las familias y también tiene ventajas medioambientales. Por eso, vamos a trabajar para detectar todos los aspectos para mejorar la competencia en este mercado”, señaló el Fiscal Nacional Económico, Ricardo Riesco.

En la exploración preliminar del mercado, la Fiscalía detectó diversos aspectos que justifican la realización de este estudio y definió como hipótesis de falta de competencia que: “existen espacios en el mercado del gas que no se encuentran funcionando de forma adecuada desde el punto de vista de la competencia, lo que estaría provocando que las condiciones comerciales a las que pueden acceder consumidores mayoristas y minoristas en el país no sean las óptimas”.

Una de las razones de la FNE para realizar este estudio es la necesidad de revisar la estructura de propiedad horizontal de la industria y su nivel de concentración, debido a que existe información pública que muestra que los mismos grupos económicos participan tanto en el mercado del GN como del GLP. Una estructura de propiedad de este tipo podría tener efectos para la inversión en infraestructura y en los precios a los que acceden los consumidores.

Una segunda razón es que hay diferencias considerables en el precio del gas según la forma en cómo se accede a él, la marca y el área geográfica, las que resultan particularmente llamativas cuando se compara un mismo tipo de gas distribuido de la misma forma, pero por distintos proveedores.

En estos casos, por tratarse de un bien homogéneo, lo esperable es que haya una baja dispersión en el precio, pero en la práctica ocurre lo contrario.

En tercer lugar, existen múltiples integraciones verticales en la estructura de propiedad de los actores del mercado. Por ejemplo, hay empresas que se dedican a importar gas en Chile y que también son dueñas de parte de la infraestructura de almacenamiento, transporte y distribución final hacia hogares, comercios e industrias. Aunque esta situación no es negativa en sí misma, pues se debe definir concretamente en cada mercado, es relevante analizar si estos vínculos son eficientes o si se traducen en barreras a la entrada y, en consecuencia, en mayores precios para los consumidores finales.

Por último, se ha detectado que, aunque en Chile el gas es considerado un servicio básico, existen importantes diferencias en la forma en que el Estado lo ha regulado en comparación con otros servicios básicos, como el agua potable, la electricidad y las telecomunicaciones. Las diferencias entre el gas y otros servicios básicos se observan en políticas para ampliar la cobertura de la red y en el régimen tarifario a lo largo de la cadena de suministro. Estas asimetrías regulatorias podrían explicar, al menos en parte, las importantes diferencias que se observan en cuanto al acceso de la población a las redes en los distintos servicios.

Al respecto, los datos muestran que sólo 21,4% de la población accede al gas a través de cañerías, mientras que 93,7% está conectado a la red de agua potable y un 99,5%, a energía eléctrica de red. Esta situación debe analizarse para establecer si efectivamente se traduce en resultados eficientes y en un mercado competitivo.

De acuerdo al calendario definido para este análisis, la versión final del estudio sobre el mercado del gas será publicada durante octubre de 2021, luego de procesar los comentarios realizados por los interesados a la versión preliminar, que estará disponible entre agosto y septiembre del próximo año.

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