3 de diciembre 2021

Veritas Capitur

La Verdad se Conquista

Cumpliendo otra actuación mediocre, el equipo cruzado volvió a perder 2-0, esta vez ante Argentinos Juniors en su cancha de San Carlos Apoquindo, y ahora sí que está con la soga al cuello en el Grupo F de la Copa Libertadores.

Por JULIO SALVIAT de El Ágora.

Dos jugadores de Argentinos Juniors, además de tres integrantes de la delegación trasandina, informaron haber tenido Covid, pero no hubo problemas para ellos: las autoridades sanitarias establecieron que ya habían superado la enfermedad y no constituían peligro.

De este modo, el rival de Universidad Católica pudo presentar su escuadra titular en San Carlos de Apoquindo, sin dar ninguna ventaja. La felicidad para ellos aumentó en el partido: los enfermos eran los del equipo rival. Pero no de Covid, sino de PF-21, una epidemia que hacía muchos años que no la contagiaba y que se puede traducir como “Poco Fútbol este año”. Y los argentinos se llevaron una valiosa y merecida victoria 2-0, el mismo marcador que los cruzados habían lamentado en su debut copero ante Atlético Nacional de Medellín. Esto los deja como colistas del Grupo F de la Copa Libertadores, superado por los dos que le ganaron y por Nacional de Montevideo, su próximo rival.

Se sabe que a la UC, como al resto de los equipos chilenos, le va mal en las lides internacionales. Pero los síntomas del mal juego ya habían aparecido con caracteres nítidos en la competencia local. Y, por ahora, el que aparece como gran culpable es su nuevo entrenador, el uruguayo Gustavo Poyet.

Acostumbrados a tener la pelota y pasearla hasta dar con el momento justo para sus estocadas, con el uruguayo en la dirección técnica han perdido toda esa capacidad de mantención y de gol. Hoy, contabilizando los partidos con Audax Italiano, que perdió, y Curicó Unido, que ganó, fue superado en ese aspecto y hoy aparece fuera del “top-ten” en el ranking de los equipos que más tienen el balón. Peor le ha ido todavía en la competencia internacional: solo se ha adueñado de las acciones cuando el rival le ha entregado conscientemente la iniciativa. Y si se repara en la cantidad de remates al arco, su déficit en relación a los años anteriores es abismante.

Como los jugadores son los mismos, hay dos maneras de entender la situación. Una, la benigna, es justificar el bajón por el gran número de jugadores lesionados. La otra, menos caritativa, es culpar a algunos baluartes de las campañas victoriosas que ahora andan mal (como Luciano Aued e Ignacio Saavedra) y al entrenador, que no ha sabido mover las piezas para lograr un rendimiento razonable.

Con Argentinos Juniors, el equilibrio duró diez minutos. Viendo lo sucedido después, se puede entender que ese dominio inicial se debió a la cautela de los argentinos. Miraron qué hacían los rivales, midieron sus potenciales y se atrevieron a salir de su zona e intentar algo más que los pelotazos sin destino, que hasta ese momento era su única fórmula de ataque.

Desde que Gabriel Florentín se instaló en el círculo central, pidió la pelota y la distribuyó con criterio, el partido entró a una senda que llevaba casi inevitablemente a la victoria del visitante. Las diferencias en la velocidad de la pelota y de los jugadores, como también en la fortaleza para disputar el balón fue notoria. Los fortachines que en el campeonato local salen ganado siempre en las refriegas, como Aued y Zampedri, ahora caían y se retorcían por chocar con rivales más fuertes.

A la espalda de Alfonso Parot fue el pase profundo de Jonathan Gómez, sensacional fue el pique de Jonathan Sandoval para atrapar el balón cerca de la línea de fondo y pensado fue su centro para el empalme perfecto de Florentín. Eso fue lo que ocurrió a los 23 minutos. Y ya se pudo advertir que venía otra noche negra para los cruzados.

Poco antes del descanso, la UC tuvo su oportunidad para cambiar la suerte: culminando su primera gran maniobra colectiva, Marcelino Núñez descargó su artillería desde el borde del área, pero su violento derechazo encontró la exigida respuesta de Lucas Chaves. Y poco después del descanso, Diego Valencia encontró espacio libre y su remate fue recto a las manos del arquero.

La respuesta de los dirigidos de Gabriel Milito llegó de inmediato: pase en profundidad de Florentín, desborde y centro de Elías Gómez y cabezazo inatajable de Gabriel Hauche. Dos a cero, e historia escrita.

Dos factores incidieron para que el asunto no terminara en bochorno para los cruzados. Los cambios que hizo el DT argentino, reemplazando a Florentín y Gabriel Ávalos, sus valores más destacados, le quitaron poderío a su equipo. Paralelamente, el uruguayo Poyet sacó a los peores: Buonanotte, Aued y Saavedra. Y aunque los respectivos sustitutos (Edson Puch, Juan Leiva y Francisco Silva) no se lucieron, algo más hicieron que los reemplazados.

Después ingresaron José Pedro Fuenzalida y Felipe Gutiérrez, que le dieron un poquito más de sentido futbolístico a la UC, pero los trasandinos ya estaban muy firmes en su zona y sólo se permitieron dos licencias, que el local no supo aprovechar. En una, los colorados dejaron avanzar y rematar a Valber Huerta, y volvió a salvar Chaves; en la otra, se equivocaron en la salida y permitieron que Gutiérrez enfrentara solitario al arquero y desperdiciara el regalo.

Las caras largas, camino al camarín, se justificaban: la derrota deja a la UC en la cornisa, incluso con pocas posibilidades de ganar un puesto en la Copa Sudamericana. Para aspirar a algo deberá mejorar en tantos aspectos, que parece tarea imposible.

PORMENORES:

CANCHA: Estadio san Carlos de Apoquindo.

ÁRBITRO: Geri Vargas, de Bolivia.

U. CATÓLICA (0): Matías Dituro; Raimundo Rebolledo (70’, José Pedro Fuenzalida), Tomás Asta-Buruaga, Valber Huerta, Alfonso Parot; Marcelino Núñez (70’, Felipe Gutiérrez), Ignacio Saavedra (55’, Francisco Silva), Luciano Aued (55’, Juan Leiva); Diego Buonanotte (55’, Edson Puch), Fernando Zampedri y Diego Valencia. DT; Gustavo Poyet.

ARGENTINOS JR. (2): Lucas Chavez; Marco Di Cesare, Miguelo Torren, Lucas Villalba; Jonathan Sandoval, Franco Moyano, Jonathan Gómez ,Gabriel Florentin (67’, Gabriel Caravajal), Elías Gómez (89’, Iván Colman); Gabriel Hauche (74’, Gabriel Cabrera) y Gabriel Ávalos (67’, Emanuel Herrera).

GOLES: 23, Florentìn; 51’, Hauche.

AMONESTADOS: Asta-Buruaga (UC) y Florentín (AJ).

EXPULSADOS: No hubo.

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