23 de enero 2022

Veritas Capitur

La Verdad se Conquista

Chile cayó por 2-0 antes de su regreso a Santiago y quedó en peligro de encontrarse una vez más con Brasil en los cuartos de final de la Copa América.

Por DANIEL PÉREZ PAVEZ de El Ágora.

Entre el lucido estreno frente a Argentina y esta derrota justificada con Paraguay, Chile mostró una evidente regresión futbolística y vuelve a Santiago con la tarea de reconstruirse colectivamente para afrontar los cuartos de final de la Copa América. En un contexto de tanto “ruido” ambiental, donde a veces parecieron más trascendentes los lives de instagram y los abrazos simbólicos que la misma preparación, La Roja deja evidencias negativas y promesas de mejoría que van a requerir tanto un ajuste físico como un repaso estratégico para que cada uno se haga cargo de su libreto en la cancha.

El propio Martín Lasarte, más honesto que varios antecesores, se atrevió a reconocer que “fue el peor partido” de su ciclo, convencido por la deslucida respuesta colectiva y los escasos fulgores de sus principales “faroles” en el equipo. Chile siempre se vio inferior a un Paraguay de mayor aplicación, orden y eficacia para definir cuando pudo hacerlo, en un partido sin alardes técnicos ni mezquindades en la entrega física.

Luciendo falta de chispa en el juego y perceptible agotamiento físico, La Roja careció de la jararquía que a menudo aporta Arturo Vidal cuando se encuentra más afinado que ahora, un periodo en que recién intenta su puesta a punto. El volante volvió a ser un ejemplo de despliegue físico y de desorden en la cancha e, incluso, se salvó de una tarjeta amarilla que lo habría marginado del próximo encuentro,

En verdad, de Paraguay no hubo nada nuevo que descubrir y amparado en el orden que le otorga Berizzo para desenvolverse con sus atributos conocidos -aplicación máxima, fuerza constante y gran juego aéreo-, sorprendió al rival con una disposición táctica que no esperaba ni supo resolver el técnico chileno. Puso el candado de seguridad en el fondo, controló bien la zona de generación y pudo liquidar la mitad de las oportunidades que tuvo.

El cabeazo de Samudio

SIN DESAFIAR LA “BURBUJA” EN SANTIAGO

Está claro que Chile sintió las ausencias de Maripán y Pulgar, lo que refrendó clarito el primer gol: a los 33′ Samudio ganó en el área con un rotundo frentazo y abrió cauce a una victoria que Paraguay trabajó aprovechando las vacilaciones del adversario. La desconexión entre el intrascendente Pinares junto a Vidal y Aránguiz era ostensible y la inclusión de Alarcón fue estéril en un mediocampo fragmentado.

En esa lucha siempre estrecha en el dominio, un gol permitía dosificar la ventaja y dejar desgastarse al rival, como lo demostró Paraguay. En rigor, La Roja no se creó ocasiones nítidas de anotar antes que el equipo guaraní liquidara el resultado a poco andar el segundo tiempo. Un penal infantil de Gary Medel permitió que Almirón anotara el 2-0 generando la airada reacción del portero Bravo -uno que nunca se descontrola- para ganarse tarjeta amarilla por un pelotazo.

En esa dinámica, los veinte minutos finales mostraron a un Chile desgastado mental y físicamente, empujando casi a ciegas y sin claridad con la pelota. Ni siquiera el cobro de un aparente penal -por supuesta mano de González a los 72′- que no validó el VAR, habría garantizado el vuelco del resultado.

Al fin, y como asumió Lasarte, fue “lo peor de Chile” en esta etapa. Luego de una semana plagadas de videos, abrazos y simbolismos, La Roja se enredó en lo que sabe para instalar las dudas en el inicio de la copa más competitiva. Y, especialmente, en una arriesgada vuelta a casa que exigirá al plantel máxima concentración y apego para no salirse del marco ni desafiar el peligro de la “burbuja sanitaria” a la que debe someterse por propia elección…

PORMENORES

Copa América, Estadio Mané Garrincha de Brasilia. Árbitro: Wilmar Roldán de Colombia.

CHILE (0): Claudio Bravo; Mauricio Isla, Gary Medel (Enzo Roco 67′), Francisco Sierralta, Eugenio Mena; Tomás Alarcón (Jean Meneses 46′), Charles Aránguiz, Arturo Vidal, César Pinares (Pablo Galdmaes 67′); Eduardo Vargas, Ben Brereton. (DT: Martín Lasarte).

PARAGUAY (2): Antony Silva; Alberto Espíndola, Gustavo Gómez, Junior Alonso, Héctor Martínez; Ángel Cardozo (Gastón Giménez 83′), Mathías Villasanti, Braian Samudio (Ángel Romero 61′), Santiago Arzamendia (Omar Alderete 84′); Miguel Almirón (Antonio Bareiro 76′), Carlos González (Óscar Romero 77′). (DT: Eduardo Berizzo).

Goles: 33′ Samudio, 58′ Almirón, de penal.

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