28 de noviembre 2022

Veritas Capitur

La Verdad se Conquista

De acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional de Empleo (ENE) elaborada por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), la tasa de desocupación cayó levemente hasta 7,9% durante el trimestre móvil junio-agosto.

La cifra significó un descenso de 0,6 puntos porcentuales (pp.) en doce meses, dado que el alza de la fuerza de trabajo (6,5%) fue menor a la presentada por las personas ocupadas (7,2%). Por su parte, las personas desocupadas disminuyeron 1,2%, incididas por quienes se encontraban cesantes (-1,8%).

Las tasas de participación y de ocupación se situaron en 59,7% y 55,0%, creciendo 3,0 pp. y 3,2 pp., respectivamente, mientras que la población fuera de la fuerza de trabajo disminuyó 6,2%.

Al respecto, la directora del INE, Sandra Quijada, señala que «¿qué es lo que esperamos para los próximos meses? Eso va a depende mucho de los indicadores de actividad económica. La tasa de desocupación en este trimestre móvil, si bien llega al 7,9%, durante todo el año 2022, no ha tenido diferencias estadísticas significativa».

Además, en línea con lo anterior, observa que «¿qué quiere decir esto? Que estamos, desde el punto de vista estadístico, en una situación estable con pequeñas variaciones».

En el caso de las mujeres, la tasa de desocupación se situó en 8,2%, decreciendo 0,5 pp. en doce meses, en tanto que las tasas de participación y ocupación se situaron en 49,8% y 45,7%, avanzando 4,0 pp. y 3,9 pp., en cada caso. En los hombres, la tasa de desocupación fue de 7,7%, con un descenso de 0,8 pp., mientras que las tasas de participación y ocupación se ubicaron en 70,1% y 64,7%, creciendo 2,1 pp. y 2,4 pp., respectivamente.   

Alza de personas ocupadas

El alza de las personas ocupadas fue incidida tanto por las mujeres (10,4%) como por los hombres (4,9%).  

Los sectores que contribuyeron al aumento fueron minería (32,1%), industria manufacturera (8,1%) y comercio (4,1%), en tanto que todas las categorías ocupacionales incidieron positivamente, siendo las personas asalariadas formales (7,7%) y las trabajadoras por cuenta propia (4,2%) las que más aportaron. 

Informalidad

La tasa de ocupación informal se ubicó en 26,7%, descendiendo 0,4 pp. en doce meses. Las  personas ocupadas informales aumentaron 5,3%, incididas por las mujeres (14,1%) y por las personas asalariadas privadas (7,7%) y trabajadoras por cuenta propia (3,3%). 

Estacionalidad y volumen de trabajo

La tasa de desocupación ajustada estacionalmente (que elimina los efectos de los factores exógenos estacionales de naturaleza no económica que influyen en su comportamiento coyuntural) se situó en 7,7%, lo que implicó un aumento de 0,1% respecto al trimestre móvil anterior.

En doce meses, el volumen de trabajo, medido a través del número total de horas efectivas trabajadas por las personas ocupadas, ascendió 10,0%. De igual modo, el promedio de horas trabajadas creció 2,6%, llegando a 37,7 horas.

La tasa combinada de desocupación y fuerza de trabajo potencial (que mide el número de personas desocupadas más personas iniciadoras disponibles e inactivos potencialmente activos) alcanzó 15,4%, con una reducción de 2,6 pp. en el período. En los hombres se situó en 14,0% y en las mujeres, en 17,2%. La brecha de género fue 3,2 pp.

Región Metropolitana

Por su parte, en la Región Metropolitana la tasa de desocupación del trimestre en análisis alcanzó 8,3%, disminuyendo 0,9 pp. en doce meses, dado que el alza de la fuerza de trabajo (5,0%) fue menor al aumento de las personas ocupadas (6,1%). Las personas desocupadas se contrajeron 5,3%, incididas por quienes se encontraban cesantes.