25 de septiembre 2023

AQUÍ Y AHORA

NOTICIAS

El diputado del Partido de la Gente (PDG), Gaspar Rivas, se refirió al delito de injuria por el que la diputada María Luisa Cordero (IND RN) ha sido desaforada, anunciando que estudia la “posibilidad de presentar un proyecto de ley para derogar el delito de injuria”.

De acuerdo al parlamentario, quien también es abogado, “el delito de injuria data del año 1876 en nuestro código penal y fue una manera en que el legislador penal de aquella época buscó compensar la tipificación del delito del desafío a duelo. Antiguamente, los temas de honor se resolvían con duelos de espada, duelos de pistolas, y se entendió hace 150 años que esos asuntos no debían resolverse en el campo, con la probabilidad de morir de un personas, sino que en los tribunales”.

“Han pasado ya 150 años y la legislación comparada nos llama a entender el delito de injuria o de insulto, por decirlo de alguna manera, ya debería ser considerado obsoleto, anacrónico, y debería estar derogado”, aseveró.

Profundizando en esta idea, plantea que “estamos en una época donde la libertad de expresión, más allá que pueda gustar o no lo que se dice, es un valor tremendamente importante. Y cuando no corresponde a la imputación de un delito -una calumnia-, lo otro, lo contrario, la injuria no debería ser un delito”.

En ese sentido, afirma que “lo he considerado, habiendo sido en su momento condenado por el delito de injuria -considerando que es un delito que es anacrónico y obsoleto en nuestra legislación y en general en el mundo- ya debería llegar el momento de derogar del Código Penal”.

Consultado respecto a los dichos de la diputada contra la senadora Campillai, respondió que “si bien no comparto y no hubiese dicho lo que la diputada Cordero dijo, reitero que en nuestra época este tipo de situaciones ni siquiera deberían ser consideradas como un delito. Simplemente, parte de la libertad de expresión. Se piden disculpas, no se obtienen, y bueno, la otra persona podría tener también derecho a replicar. Y desde mi punto de vista, ese tipo de desempeño de las relaciones humanas no debería estar sancionado por la legislación”.