18 de julio 2024

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El Juzgado de Letras del Trabajo de Arica acogió la demanda de vulneración de derechos fundamentales deducida por el jugador Brian Torres y ordenó del Club Deportivo San Marcos S.A.D.P. pagarle una indemnización de 10 millones de pesos por concepto de daño moral, prestaciones adeudadas y convocar a una conferencia de prensa para ofrecer disculpas públicas al jugador, entre otras medidas reparatorias.

En la sentencia, el magistrado Fernando González Morales estableció que el club deportivo incurrió «en actos que significaron la vulneración al derecho a la honra del trabajador denunciante», quien fue despedido por infringir las normas de prevención del covid-19, lo que ampliamente difundido por la demandada a través en sus redes sociales y medios de comunicación.

«Que, de la exposición de esos indicios, debidamente acreditados en el juicio, surge la idea que la conducta del Club Deportivo San Marcos de Arica S.A.D.P., de hacer pública su decisión de despedir al trabajador denunciante acusándolo de infringir las normas sobre una enfermedad contagiosa, aparece como una determinación carente de motivo, con cierto grado de arbitrariedad, surge la sospecha que se trató de un acto abusivo, del ejercicio ilegítimo de la facultad de despedir, y que aparece como cierto que vulneró derechos fundamentales del trabajador», razona el magistrado en el fallo.

La resolución agrega que: «Los indicios son suficientes para considerar que efectivamente en el término de la relación laboral del trabajador demandante, el empleador demandado vulneró su derecho a la honra. Ello por cuanto, la lógica, la sana razón, lo esperable, lleva a concluir que si la empleadora estimó que el trabajador incurrió en un incumplimiento a sus obligaciones o en una infracción a un protocolo de salud, debió despedirlo, pero no informarlo, comunicarlo, contarlo, esparcirlo, divulgarlo, dar entrevistas públicas de ello, o a lo más pudo hacer con posterioridad y no de mutuo propio».