- Juan Pablo Pavez, ex director de la concesionaria, declaró ante Fiscalía que existió una estructura de negocios entre Michael Clark, Victoriano Cerda y Patricio Kiblisky con operaciones que habrían significado millonarios sobreprecios para Universidad de Chile.
Por Cristián Carrión de El Ágora
Nuevos antecedentes complican el escenario en torno a la administración de Universidad de Chile y el denominado caso Sartor. Juan Pablo Pavez, ex director de Azul Azul, reveló ante Fiscalía una serie de operaciones que, según afirmó, terminaron perjudicando económicamente al club mediante compras infladas de futbolistas y negociaciones cruzadas con dirigentes ligados a otros equipos del fútbol chileno.
De acuerdo con su testimonio, Michael Clark mantenía estrechos vínculos comerciales con Victoriano Cerda, Marcelo Pesce y Patricio Kiblisky, ex controladores de Huachipato y Ñublense. Pavez sostuvo que existía una “economía circular” entre las partes, orientada a beneficiar determinados negocios en desmedro de la concesionaria azul.
Fichajes bajo cuestionamiento
Uno de los puntos más delicados de la declaración apunta a las contrataciones realizadas por Universidad de Chile durante las últimas temporadas. Según Pavez, varios futbolistas llegaron al club pagando cifras muy superiores a su valor real de mercado.
Entre los casos mencionados aparece Ignacio Tapia. El ex director aseguró que el defensor fue ofrecido anteriormente por cerca de 400 mil dólares, pero finalmente la U terminó adquiriendo parte de su pase por más del doble.
Situación similar expuso respecto a Israel Poblete, indicando que el jugador podía quedar libre meses después, pese a lo cual Azul Azul desembolsó cerca de 650 mil dólares por un porcentaje de su carta.
También cuestionó las operaciones vinculadas a Nicolás Guerra y Federico Mateos provenientes de Ñublense. En ambos casos, aseguró que las condiciones de mercado no justificaban los montos pagados por la concesionaria.
“No tenía poder de negociación”
En su declaración, Pavez aseguró además que Manuel Mayo le manifestó que las negociaciones con Huachipato no pasaban completamente por la gerencia deportiva.
“Yo tuve varias conversaciones con Mayo, en las que él fue claro en manifestar que en el caso de Huachipato él no tiene ningún poder de negociación”, declaró. Y apuntó directamente a Clark y a Cerda como protagonistas de esas decisiones.
El ex director sostuvo que los movimientos eran coordinados y que los involucrados “actuarían como sus asesores”, versión que contradice declaraciones anteriores entregadas por Mayo ante Fiscalía.
El caso Álvarez y pagos inéditos
Otro episodio mencionado fue la llegada del técnico Gustavo Álvarez desde Huachipato. Según Pavez, Azul Azul debió cancelar una cláusula cercana a los 800 mil dólares para concretar la contratación, una situación poco habitual en el fútbol chileno tratándose de entrenadores.
Además, afirmó que Pedro Pablo Larraín, ligado a Sartor, estaba al tanto de la influencia que mantenía Cerda dentro del club y que incluso le prometió intervenir para terminar con esa injerencia.
Las declaraciones de Pavez aparecen ahora como una nueva arista dentro de las investigaciones que rodean a Sartor y a las operaciones financieras vinculadas al control de Azul Azul, en una causa que continúa sumando antecedentes sobre eventuales conflictos de interés y perjuicios económicos a la concesionaria estudiantil.

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