31 de octubre 2020

Por Piangella Obrador Moreno / Periodista


Este jueves la PDI confirmaba el hallazgo de cuerpo de Ámbar Cornejo, adolescente de 16 años que estaba desaparecida desde el miércoles 29 de julio en la comuna de Villa Alemana, Región de Valparaíso. El cuerpo fue encontrado al interior de la vivienda de Hugo Bustamante, pareja de la madre de la menor, y quienes horas antes habían sido detenidos por su presunta responsabilidad en la desaparición de la niña.

Ámbar desapareció luego de buscar a la casa de su madre la pensión de alimentos enviada por su padre. La niña, marcada por una mala relación con su progenitora, vivía junto a una ex pareja de ella y la hija de éste, a la que ella llamaba cariñosamente «tía», luego que su madre la dejara sola en un departamento para comenzar a vivir con su actual conviviente.

La adolescente lo había pasado mal toda su vida, sin embargo, ahora tenía una revancha y estaba disfrutando porque el amor que sentía en este nuevo hogar comenzaba lentamente a sanar sus heridas. Su tía le había alisado el pelo con keratina, se había ondulado las pestañas, estaba tan contenta y, pese a la mala gana que tenía de ir a buscar ese dinero, lo haría para comprarse ropa. Sin embargo, el destino tomó otra decisión.

En este caso marcado por una indefensión extrema y vulnerabilidad de una menor, había un factor cruento y que hacía más desesperante la búsqueda de Ámbar. Hugo Bustamante fue condenado por un doble homicidio tras degollar a su ex pareja y luego estrangular al hijo de ella, ocultando ambos cuerpos al interior de un tambor metálico con cal, agua y yeso, en 2005. El caso fue descubierto por sus vecinos debido al olor a putrefacción que emanaban los cuerpos enterrados en el inmueble de este sujeto.

Por dichos crímenes, fue condenado a 15 y 12 años de presidio por homicidio simple. 27 años en total debía cumplir tras las rejas, con lo que permanecería hasta 2032 en prisión. Su caso fue tan mediático y abordado por los medios de prensa de aquella época que Mea Culpa dedicó un capítulo para dar a conocer su historia, en la que se le apodó «El Tambor». Sin embargo, en 2016 la justicia lo premió por «buena conducta» y sólo cumplió alrededor de 11 años de cárcel tras recibir el beneficio de libertad condicional.

En ese capítulo de Mea Culpa, Carlos Pinto le preguntaba a Bustamante sobre la probabilidad de ejecutar un crimen de las mismas características que en 2005. Hugo, muy honesto, afirmaba que no sabía y que había probabilidad de cometer otro asesinato si es que “explotaba” porque eso le demostraba “que no se conocía realmente”.

Perdónanos por no darte las herramientas y no escucharte cuando gritabas por ayuda. Perdona a las leyes que no cuidan a nuestras niños y niñas, creando un verdadero infierno infantil. Perdónanos por nuestra visión tan miope de la realidad y por no haberte entregado herramientas concretas para resguardarte de la vulnerabilidad que vivías en tu hogar.

A Ámbar no la mató un femicida, la asesinó un sistema de justicia aporofóbico y patriarcal. 11 años le valieron a la justicia la muerte de un asesino de mujeres y niños, dejándonos a nosotros, los espectadores y testigos de tu caso, con ira y rabia al no comprender las decisiones de quienes deberían protegernos porque son tantos los responsables que no logro enumerarlos. Hoy es un día gris, te perdimos y tu muerte es irreparable. Nos quitaron a una compañera más.

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