Veritas Capitur

La Verdad se Conquista

Por Benito Barros Muñoz / Rector CFT Pontificia Universidad Católica de Valparaíso


Muchas empresas y organizaciones han debido enfrentar en el último año, el desafío de la pandemia sanitaria, los confinamientos, la disminución en el nivel de confianza de los consumidores, la baja considerable en su nivel de actividad, disminución en las ventas y pérdida de clientes. Son demasiadas las iniciativas que han debido cerrar sus puertas, con la discontinuidad de sus actividades y el desempleo del personal; hay otras que han sobrevivido pero con una presión empresarial sin precedentes, con un stress continuo y el desafío de cubrir sus costos y operaciones, que muchas veces hacen difícil llegar a fin de mes.

Sin embargo, hay algunas organizaciones que aprendiendo del desafío, han sabido aprovechar el peligro y lo han transformado en verdaderas oportunidades, evaluando y transformando sus modelos de negocios y desarrollando estrategias que le han permitido un gran crecimiento en sus operaciones comerciales y en sus resultados financieros. En estas líneas me enfocaré puntualmente a dos herramientas relevantes, que las empresas y sus directivos deben manejar, para tener oportunidades y herramientas de mejora. Estas son la INNOVACIÓN Y LA TRANSFERENCIA TECNOLÓGICA.

La Innovación se concibe como una como una forma de promover iniciativas de mejoramiento en la productividad y en los procesos críticos de las organizaciones. El diccionario de la Real Academia Española tiene dos acepciones para la definición de Innovación: a) Acción y efecto de innovar. (que a su vez define como Mudar o alterar algo, introduciendo novedades.) y b) Creación o modificación de un producto, y su introducción en un mercado. En Wikipedia podemos encontrar una definición de innovación como un cambio que introduce novedades. Además, en el uso coloquial y general, el concepto se utiliza de manera específica en el sentido de nuevas propuestas, inventos y su implementación económica. En el sentido estricto, en cambio, se dice que de las ideas sólo pueden resultar innovaciones si gracias a ellas se implementan nuevos productos, servicios o procedimientos, que realmente encuentran una aplicación exitosa, imponiéndose en el mercado a través de la difusión. EL Manual de Oslo, manual de referencia de la OCDE (1997) para la medición de las Actividades Científicas y Tecnológicas, entiende por innovación la concepción e implantación de cambios significativos en el producto, el proceso, el marketing o la organización de la empresa con el propósito de mejorar los resultados.

Por su parte la Transferencia Tecnológica: Corresponde al camino que debe recorrer un resultado de investigación que resulte protegible por algún mecanismo de Propiedad Intelectual, para convertirse en un producto o servicio que llegue al mercado e impacte a la sociedad. La transferencia consiste en la autorización de un tercero para que use, explote y masifique un resultado de investigación. Puede ser con o sin fines de lucro, y busca impactar a la sociedad a través de los resultados de investigación transformados en productos o servicios, además de publicaciones o ponencias en seminarios o congresos. De ahí entonces la importancia de la Transferencia Tecnológica en el proceso de difusión de los nuevos conocimientos que se generan a partir de la Investigación Aplicada

El proceso de alcanzar un alto grado de competitividad y aprovechar las oportunidades que surgen del escenario actual, consiste en que en cada empresa se incentive el desarrollo de una cultura de innovación y transferencia tecnológica, que permita el desarrollo permanente de iniciativas de cambios, ajustes y desarrollo de satisfactores, mejoras de la oferta y otras herramientas que permitan mejor nivel de respuesta de los consumidores. Una política de desarrollo de la innovación y transferencia tecnológica en todas las organizaciones, debe considerar los siguientes aspectos claves: a) Formar equipos de trabajo con una gobernanza, el conocimiento y la capacitación de las competencias críticas que motiven la innovación y la transferencia tecnológica; b) Establecer un plan de incentivos, para la participación y la generación de buenas prácticas y novedosas ideas; c) Fortalecer alianzas estratégicas con gremios y asociaciones especializadas, que permitan la diversificación de los esfuerzos y un trabajo colaborativo y cooperativo, d) Evaluar a través de acciones de benchmarking, las experiencias exitosas de diversas organizaciones del rubro, en diversas latitudes del orbe; e) Contra con un procedimiento claramente establecido y conocido, que permita conducir las ideas e iniciativas, a soluciones concretas; f) Aplicar medidas de seguimiento y trazabilidad de las iniciativas, para alcanzar medidas exitosas en un tiempo delimitado; f) Evaluar el resultado y el impacto que genera cada una de las iniciativas, contrastando con la inversión realizada y g) Fortalecer las experiencias exitosas en un marco de mejoramiento continuo en las organizaciones.

Si bien son diversas las herramientas que pueden conducir a mejorar las opciones de las empresas, en estos tiempos tan pesimistas, he querido poner en la mesa, estas dos herramientas tan relevantes y críticas, pero a la vez de tan baja aplicación en nuestras latitudes.

 

COMPARTE ESTA NOTA:
COMENTA CON FACEBOOK

LO ÚLTIMO