13 de julio 2024

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Nathalie Krause, que actualmente vive en Puerto Rico, se liberó de pagar $22.764.454 al Banco Itaú. «A uno le afecta estar viendo que esa deuda no baja, por más que uno paga. Yo pagué tres años y veía que no bajó nada realmente».

Nathalie Krause solicitó el Crédito con Aval del Estado a fines del año 2009, ya que, en 2010, entró a estudiar Agronomía en la Universidad de Santiago de Chile. Nathalie recuerda que, junto a cientos de jóvenes, llegó hasta la casa de estudios para firmar el CAE, con la única esperanza de poder estudiar la carrera que siempre soñó.

«Cuando uno firma el contrato, es tan extenso que uno, realmente, a los 18 años, no tiene idea de lo que está firmando. Yo no leí nada, solamente pregunté dónde se firma, porque éramos miles de personas, y te apuran para poder firmarlo, no había chance para leerlo, y uno tampoco entiende mucho ese tipo de contrato. Simplemente, lo firmé, me lo dieron y estudié», dice Nathalie, antes de describir el proceso completo de sus estudios y su acercamiento con Defensa Educación, donde se logró liberar de pagar $22.764.454 al Banco Itaú. Gracias a esto, hoy vive tranquilamente en Puerto Rico.

UNA MOCHILA PESADA

Nathalie Krause cuenta que, en todo el tiempo que duró su carrera universitaria, sintió constantemente un peso importante en espalda, producto de que sabía que la deuda estaría constantemente presente.

«Cuando terminé la carrera, encontré trabajo, empecé a trabajar y, al año y medio, llegó el correo que nadie quiere que le llegue, que hay que empezar a pagar. Yo sí sentí mucho la responsabilidad de pagarlo, porque, al final de cuentas, fue para mis estudios. Sentía la responsabilidad de pagar eso como cualquier deuda que uno tiene. Pero no me imaginé que el crédito inicial que yo había calculado, iba a ser casi el doble de lo que resultó ser. Yo quedé muy impactada», reconoce la agrónoma de profesión, junto a desconocer que la deuda, al estar en Unidad de Fomento, aumentaría cada vez más.

Cuando ya se vio sobrepasada por la deuda, y pese a que pagó tres años consecutivos las mensualidades del CAE, que le impedía planificar la realidad económica mes a mes, Nathalie decidió contactar a Defensa Educación. Pese a que le costó dar el primer paso concreto, luego de estar un año con la duda, terminó cediendo porque «tenía mucho susto por el tema de quedar manchada, como con cualquier deuda, o que embargaran la casa de mi papá, que era donde vivía en ese instante».

SIEMPRE FUERON BIEN AMABLES EN RESPONDER

«Comencé a hacer esto el año 2020, porque el 2019 empecé a preguntar. Cuando ya me vi un poco ahorcada, ya quería salir de esto, comenzamos el trámite. Yo les dije que sí, porque era algo que yo necesitaba sacarme de encima. Me asesoraron un montón. Debo agradecer mucho a los que responden correos, porque mis correos eran demasiado intensos. Preguntaba de todo, y siempre fueron bien amables en responder», reconoce Nathalie, gratificando el trabajo del equipo jurídico, para luego desglosar todo el procedimiento.

Nathalie explica que su proceso fue un poco más lento de lo habitual en un comienzo, especialmente por la demora en la demanda que el banco debía iniciar. Además, como una complicación extra, se declaró la pandemia mundial por el Coronavirus, atrasando aún más el proceso, ya que «los procesos judiciales estaban demorando más de la cuenta, entonces si hubo un año en el que no se movió nada mi proceso, pero yo entendía por el tema de pandemia, entonces no estaba muy preocupada realmente».

Luego de algunos meses de incertidumbre, Nathalie cuenta que comenzó a ver movimientos, ya que recibía notificaciones donde se informaba de los procedimientos legales. «Yo, super interesada, empecé a ver en la página, y como uno no entiende nada del idioma judicial, nuevamente escribía correos y preguntaba qué significaba lo que ellos enviaban. Como siempre, muy buena gente ellos, respondiéndome mis dudas. Hasta que, a principios de 2023, me llegó un correo de que ya estaba en trámite la demanda, ya estaba en curso».

SENTENCIA FAVORABLE: CONFIANZA PLENA EN DEFENSA EDUCACIÓN

En julio de 2023, y gracias al impecable trabajo del equipo jurídico de Defensa Educación, Nathalie recibió el correo donde su sentencia decretó que se liberó de pagar $22.764.454 al Banco Itaú. En su relato, reconoce que lloró de emoción al saber que «me saqué todos esos millones de encima. Más que nada, mi felicidad era por mi papá, porque mi papá era el que estaba más preocupado por el asunto. Él era el que más sufría, entonces fue un alivio, sobre todo para él, y obviamente para mí, que me permite avanzar y empezar a pensar en los planes que uno tiene, porque, realmente, con toda esa millonada que debe no dan ganas de comprarse nada».

Nathalie culmina su testimonio agradeciendo el apoyo que recibió, en todo momento, de Defensa Educación. Cuando culminó su proceso, y luego de escribir varios comentarios en redes sociales, recibió gran cantidad de mensajes donde le consultaban si el proceso era realmente efectivo. Ante esto, no dudó en reconocer que «es una ayuda muy grande. Las personas que trabajan ahí te ayudan mucho con las dudas, porque uno no entiende nada, sabe que debe plata y ya. Ustedes ayudan mucho y explican muy bien el paso a paso, cómo se debe hacer. Todo lo indican, no hay ningún espacio en blanco».

Finalmente, Nathalie anima a todos, especialmente a quienes tengan dudas, a confiar en Defensa Educación, ya que «vale la pena. Yo estoy super conforme, super contenta con el resultado, y espero que muchos más salgan de esto. Para una persona joven es un problema, más que económico, si no también emocional. A uno le afecta estar viendo que esa deuda no baja, por más que uno paga. Yo pagué tres años y veía que no bajó nada realmente. Los animo a dar el paso».