20 de enero 2022

Veritas Capitur

La Verdad se Conquista

  • Aparte de ser el equipo más perjudicado por el Covid, lo que habla de mucha mala suerte o una colosal irresponsabilidad, el Cacique tampoco tuvo los jugadores y la jerarquía suficientes para defender la amplia ventaja que le sacó a Universidad Católica cuando faltaban seis partidos por disputarse.

Por Eduardo Bruna


Del Monumental se apoderó un sentimiento de tristeza, rabia, desesperación e impotencia. Normal luego que Colo Colo, que en la recta final hizo todo mal, cayera frente a Unión Española por la cuenta mínima, diciéndole adiós a un título que apenas unas semanas atrás se antojaba mero trámite luego del triunfo frente a Universidad Católica, y que lo dejaba con cinco puntos de ventaja a falta de seis fechas para que bajara el telón.

Aparte de que Colo Colo se desmoronó futbolísticamente en las fechas finales, mostrando una llamativa falta de jerarquía, no se puede soslayar el hecho indesmentible de que en esta caída mucho tuvo que ver el Covid. Porque el “Cacique” dejó ir seis puntos producto de esta pandemia, debiendo enfrentar a Ñublense y Audax Italiano con un cuadro conformado mayoritariamente por elementos juveniles. La pregunta ineludible es: ¿cómo es que les pasó por tercera vez? ¿Por qué, al revés de otros equipos, la enfermedad produjo en la tienda alba estos estragos? ¿Es que nunca supieron sacar las lecciones adecuadas? ¿Fallaron los protocolos o sencillamente la irresponsabilidad campeó en Pedreros?

Es verdad que en esta ocasión, frente a Unión Española, las bajas fueron menos. Pero cuando un equipo se está jugando el título, y previo a este partido todavía depende de sí mismo para llegar a un encuentro de definición, ¿por qué tenía que ocurrirles de nuevo? Y así, a la baja obligada de Falcón, por acumulación de amarillas, Colo Colo debió sumar la de otros jugadores que, no siendo titulares, pueden ser aceptables alternativas. Con todo lo enredado, confuso y “cucarro” que es, se extrañó al peruano-uruguayo Costa, porque por último está más hecho para estos partidos que juveniles que, como Pizarro y Cruz, carecen todavía de gran experiencia y recorrido.

¿Puede ser, por último, que en este partido decisivo Colo Colo no haya podido ni siquiera contar con su técnico, Gustavo Quinteros? Está bien: Quinteros no juega, pero es una pésima señal que hasta el jefe haya debido restarse en una instancia tan clave como ésta.

Por cierto que en nada de eso le cabe culpa a Unión Española, que consciente de sus limitaciones (venía de tres derrotas consecutivas, la última por goleada), conocía también las limitaciones de este Colo Colo, que paradojalmente perdió este título mucho más por lo hecho (o no hecho) en el Monumental que jugando fuera, frente a un equipo local que como anfitrión está obligado a proponer y, por lo  tanto, a dejar espacios.

Y, como se esperaba, Unión Española planteó un partido de contra, aglomerando gente en su campo, cerrando espacios y jugando con la desesperación lógica de un equipo que empieza pronto a nublarse. ¿Cómo se contrarresta un esquema así? Con desborde por las bandas, con remate de distancia, anticipándose al anticipo y, poniéndose incluso más exigentes, con un juego fluido y asociado que permita crear brechas ya sea con una pared justa o un arresto individual. Y nada de eso tuvo Colo Colo en la recta decisiva.

De partida, sufrió la baja ostensible del “Colorado” Gil, un jugador que, tras transformarse en elemento clave, bajó sin transiciones a la categoría del montón. Pero no fue sólo él: Bolados también desapareció hace rato, Solari fue retaceando cada vez más sus desbordes y Morales, ni hablar. Fue frente a Unión Española el jugador limitado de siempre, incapaz de defender un balón de espaldas al arco, de ganar un mano a mano o mantener al menos la expectativa de ganar por aire y encontrar un cabezazo salvador. Morales no cabecea ni en los velorios, y un equipo que aspira a ser campeón no puede tener un goleador de cartón como él.

Más allá de todas esas falencias albas, Unión Española planteó un partido inteligente y lo hizo bien. Tuvo su dosis de fortuna en el gol que significó la victoria, porque el remate de Chumacero se desvió en Suazo para descolocar completamente a Cortés, pero lo cierto es que, tras ponerse en ventaja, jugando a la contra zarandeó una y otra vez a un bloque posterior albo que como nunca extrañó a Falcón. Zaldivia mostró su absoluta falta de fútbol cuando, a los 72 minutos, falló increíblemente siendo último hombre y permitiendo el arranque en solitario de Hurtado, que cara a cara no pudo con Cortés.

Y a Cortés no se le puede dejar de mencionar porque, si no es por él, Unión Española convierte fácilmente dos o tres goles más. Una y otra vez, con todo Colo Colo jugado y chocando reiteradamente con fondo hispano, fue el arquero albo, cuando no la impericia de los atacantes rojos, los que impidieron que el marcador escalara hasta cifras más expresivas.

Colo Colo produce muy poco para todo lo que ataca y busca y eso no puede dejar de ser preocupante. Ya no para este campeonato, que el Cacique se farreó haciendo todo mal. Es a futuro. Pensando en la Copa Libertadores y en un torneo próximo que la tienda popular debe afrontar sin cometer los errores que esta vez cometió con una porfía digna de mejor causa. Porque ahora es fácil apuntar a esos puntos perdidos por el Covid, pero no se puede obviar que Colo Colo perdió apenas comenzado el campeonato a Martín Rodríguez, y que eso lo privó del mejor delantero de que disponía Quinteros.

Como suele suceder en este tipo de partidos calientes, y en lo que está mucho en juego, el encuentro concluyó con una trifulca de aquellas. Méndez, buen valor hispano, al parecer canchereó a los jugadores albos tras el pitazo final que sancionaba el triunfo de su cuadro, y fue Morales, salido desde la banca, quien lo encaró y quiso comérselo vivo, produciéndose el tumulto habitual de empujones, manotones e insultos surtidos.

Lo de Méndez no estuvo bien, de eso estamos claros. Pero Morales…, si en la cancha y durante los partidos mostraras ese mismo fervor que evidenciaste para ir a protagonizar una gresca, a lo mejor serías un jugador mucho más útil, y no terminarías sacándoles canas verdes a los hinchas albos con tu incapacidad y tu abulia.

PORMENORES

Campeonato Nacional. Partido válido por la trigésimo tercera fecha.

Estadio: Monumental.

Público: 25 mil espectadores, aproximadamente.

Arbitro: Piero Maza

COLO COLO  (0): Cortés; Opazo, Zaldivia, Amor, Suazo; Gil (77’ Rojas), Fuentes (46’ Cruz), Pizarro (84’ Arriagada); Bolados, Morales (68’ Villanueva), Solari.

U. ESPAÑOLA (1): Pinto; Gómez, Villagra, Galdames, Magnasco; Méndez, Chumacero (69’ Hurtado), Pavez, Rabello; Rubio (77’ Palacios) y Yáñez (76’ Norambuena).

GOL: Chumacero, a los  49 minutos.

Tarjetas amarillas: en Colo Colo, Morales y Amor; en Unión Española, Galdames, Méndez, Pavez y Rabello.

Tarjetas rojas: Méndez, de Unión Española, al finalizar el partido.

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